Lo expectado es deuda:

Seamos claros, en general el cine de terror español es malo, muy malo. Quizá sea por esta razón por la que cuando veo algo nacional y que asusta me entusiasmo. Será la emoción de lo inesperado o que hacía demasiado que no me sentaba en una butaca de cine; será lo que queráis, pero El orfanato es la segunda mejor película española de terror del siglo XXI; suena fuerte pero es así. Aunque igual es porque se parece mucho a la primera. ¿Que cuál es la primera?... Hala, venga, que esa respuesta nos la sabemos todos...
Pero centrándome ya en el tema, se puede decir que sí, tiene todo lo básico que debe aunar una buena película: guión (clímax final impagable) e interpretaciones (Geraldine Chaplin parece que es médium en su día a día). Pero es que además encontramos una gran fotografía en la que vemos evolucionar la historia a través de su luz (inicio con gran luminosidad > desarrollo en clima nuboso > desenlace tenebrista) simbolizando el recorrido de la vida a la muerte; y un gran manejo y movimiento de cámara (observamos los hechos desde la perspectiva de Simón colocando el objetivo a su altura o jugamos con Laura viendo en cada momento, con rápidos giros de cámara, lo que ella va descubriendo).

Pero lo que de verdad convierte al debut de Juan Antonio Bayona en una buena película, en el taquillazo del año y en la candidata española a llegar a los Oscar es su actitud: está centrada en su género desde el inicio hasta (casi) el final.
Me explico: en el cine es habitual e incluso bueno la superposición de géneros en un mismo film; así tenemos las comedias románticas, los musicales dramáticos, etc... pero en el género de terror lo peor que se puede hacer es mezclar conceptos; si algo está concebido para atemorizar no puede ir acompañado de amoríos, canciones joviales o episodios humorísticos, principalmente porque se corre el riesgo de que termines dirigiendo Scream I, II, III... y IV (sí ya es definitivo, ¡la van a rodar!). En El orfanato no ocurre esto, (casi) todo está delimitado en el terror o en el suspense.

Y son esos "casi" lo que me llevan al principal defecto que le encontré a la película; definitivamente le sobran las últimas escenas. [ATENCIÓN A INCAUTOS: VOY A DESVELAR EL FINAL] Si decimos que todo debe girar en torno al misterio, no se puede concebir el melodrama familiar del final con niños y marido. Ni me lo creía al ver el corrillo infantil mortuorio alrededor de Belén Rueda con frasecita incluida del fantasma de turno (que aún tengo clavada): - "¡Laura ha vuelto!" - y mucho menos el reencuentro acorporal entre marido y mujer... (¡yo ya creía que me iban a proyectar Ghost!). Pero bueno, cinco minutos no desvirtúan a toda una obra...

Por cierto, en Hollybluf ya han comprado los derechos para el remake de turno al estilo Vanilla Sky con Abre los ojos (remake debe significar "destrozo" en el inglés USA)... Y más inminente es el estreno de otra que en principio promete, REC de Balagueró y Plaza (que también ya tiene vendidos los derechos).
Como dijo aquél: "¿Alguien se atreve?..."